Tuve el honor de hacer las prácticas de la universidad con el maestro José Pablo Navarro. Estudié en la CUJAE pero volví de nuevo para Santiago, y me ubicaron en Cuba Ron, que cuando aquello se llamaba Empresa de Bebidas.

Como especialista trabajé en la parte de destilería, fui jefa de planta del ron Matusalén, jefa de fabricación del Caney Me encanta la tecnología, estar en la producción, esa es mi vida. Cuando estuve en la destilería éramos muy poquitas mujeres, y siempre manejé bien los problemas, sobre todo con enseñanza, para que las personas conozcan bien lo que están haciendo. En esta industria no se puede trabajar por trabajar.

El ron es una bebida que le gusta a todo el mundo: yo disfruto mucho tener una conversación agradable entre amigos o con la familia, poner buena música, compartir una botella, saborear su calidad”.